¿Quiénes tienen derecho a contar un país?

Todos sus ciudadanos.

El 11 de octubre de 2016, seis miembros del equipo de Periodismo de Barrio y dos colaboradores fuimos detenidos en el municipio Baracoa, de la provincia de Guantánamo. No fuimos detenidos por sonreír. No fuimos detenidos por tomarnos una foto en la cafetería estatal ubicada en el mirador La Gobernadora y publicarla en nuestra cuenta personal de Facebook. No fuimos detenidos por usar el servicio online PayPal en nuestra campaña pública de recaudación de fondos que nos permitiría realizar la cobertura del proceso de recuperación de las comunidades afectadas por el huracán Matthew. Fuimos detenidos por hacer periodismo en Baracoa, en Maisí, en Imías: tres de los principales municipios afectados por el ciclón. Específicamente, por hacer o intentar hacer entrevistas al gobierno local de Imías, a los linieros que trabajaban para restablecer el servicio eléctrico, a los damnificados, a las familias que evacuaron a personas vulnerables, a los maestros, cocineros y directores de escuelas que perdieron techos y libros, a médicos de consultorios que sufrieron afectaciones, a hombres y mujeres que salvaron a otros hombres y mujeres y, también, a sus animales y plantas. Quienes llegaron a Maisí fueron interrogados por funcionarios de la Seguridad del Estado en la sede del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba, mientras intentaban obtener autorización para trabajar en la zona. Quienes llegaron a Jamal fueron detenidos en la vivienda donde nos estábamos alojando.

El argumento empleado fue que en Baracoa, en Maisí y en Imías no se podían realizar actividades periodísticas porque todas las poblaciones estaban bajo estado de emergencia. Según el artículo 67 de la Constitución de Cuba, el estado de emergencia se declara “en caso o ante la inminencia de desastres naturales o catástrofes u otras circunstancias que por su naturaleza, proporción o entidad afecten el orden interior, la seguridad del país o la estabilidad del Estado”. Mientras está vigente el estado de emergencia, los derechos y deberes de los ciudadanos reconocidos por la Constitución pueden ser regulados de manera diferente.

La Ley 75 de la Defensa Nacional norma la manera en que se declara el estado de emergencia y otras situaciones excepcionales. “El estado de emergencia, de conformidad con los Artículos 67 y 93 inciso 1 es declarado por el Presidente del Consejo de Estado mediante una resolución donde exprese las causas que la originan, la delimitación del territorio donde se establece y el plazo de vigencia”. Hasta la fecha, no existe ninguna comunicación oficial pública por parte del Presidente del Consejo de Estado anunciando el estado de emergencia, fuera del anuncio realizado el 4 de octubre por el Estado Mayor de la Defensa Civil alertando a seis provincias cubanas antes del paso del huracán Matthew. Este último pronunciamiento no cuenta con el estatus legal requerido para decretar el estado de emergencia previsto en la Constitución.

De acuerdo con la Ley 75, “en cualquiera de las situaciones excepcionales se garantiza la no exclusión o suspensión de los derechos fundamentales de la Constitución”. Además, “la libertad e inviolabilidad de la persona están garantizadas a quienes residen en el territorio nacional”.

Como parte de las medidas adoptadas y nunca anunciadas públicamente por las autoridades cubanas, el ejercicio del periodismo en las zonas afectadas se limitó a aquellos medios que recibieron acreditación para trabajar en el lugar. Ni la Ley 75 ni la Constitución de la República ni el Código de Ética de la Unión de Periodistas de Cuba, a la que pertenecen dos de nuestros colegas, norman el ejercicio del periodismo durante situaciones de desastres naturales. Si reconocemos que durante situaciones de emergencia se garantiza “la no exclusión o suspensión de los derechos fundamentales de la Constitución”, dentro de los cuales se encuentra la libertad de palabra y prensa, Periodismo de Barrio no violó ninguna ley.

No llegamos a Baracoa con el objetivo de actuar al margen de la ley. Ninguno de nuestros miembros sabía de la necesidad de ‘acreditarse’ antes de salir para la provincia Guantánamo. No obstante, si lo hubiéramos intentado, no habríamos tenido interlocutor. A diferencia de los medios estatales y extranjeros, Periodismo de Barrio no tiene un funcionario público en Cuba ante quien solicitar autorización para realizar trabajo periodístico en determinada región. Por ello, esa noche, en la sede municipal del Ministerio del Interior, pedimos la autorización para realizar los reportajes que habíamos previsto. La respuesta, al día siguiente, después de permanecer en el domicilio durante quince horas aproximadamente como se nos indicó, fue una negativa y la conducción de todos los periodistas a la Unidad de Operaciones del Ministerio del Interior en Guantánamo escoltados por la patrulla 205n del Departamento de la Seguridad del Estado.

Allí fuimos interrogados por segunda vez y nuestros medios tecnológicos fueron requisados. Debimos entregar las contraseñas y las cámaras, grabadoras digitales, computadoras portátiles, memorias flash, lectores de libros electrónicos y teléfonos celulares, y estos fueron chequeados durante al menos cuatro horas. Se nos informó que las imágenes y grabaciones de nuestro trabajo en la provincia serían borradas y que los equipos electrónicos se devolverían. Las tres mujeres que forman parte del equipo de Periodismo de Barrio fueron revisadas físicamente por una oficial para buscar otros medios tecnológicos que hubieran podido ocultar en sus cuerpos, tratamiento que se da a casos predelictivos. Los cinco hombres, no. Los medios tecnológicos fueron devueltos y ningún archivo vinculado al trabajo fue borrado.

En todo momento mantuvimos una actitud respetuosa y cooperativa. Respondimos todas las preguntas sobre Periodismo de Barrio, nuestras vías de financiamiento, los trabajos que deseábamos hacer en la provincia, nuestra experiencia periodística previa, la formación académica que tenemos, la procedencia y destino final de las donaciones individuales de ropa, alimentación y aseo personal que llevamos hasta la provincia. Durante el día 11 y hasta nuestra liberación el 12 de octubre, sobre las ocho de la noche, no se levantó ningún cargo ni se acusó de ningún delito a los miembros de Periodismo de Barrio.

Salimos de Guantánamo como mismo entramos: siendo inocentes.

Pero la inocencia no fue razón suficiente para evitar este arresto arbitrario.

En un contexto donde la ley solo reconoce la existencia de medios estatales y extranjeros acreditados ante el Centro de Prensa Internacional, Periodismo de Barrio se inserta al margen de estos dos grupos. Somos el resultado de la evolución en las plataformas tecnológicas para la comunicación de información de interés público, de la formación universitaria recibida y de necesidades profesionales que no encuentran cabida en los medios de comunicación existentes. Y no somos los únicos.

Numerosos medios de comunicación se han creado durante el último año sin ninguna garantía de reconocimiento legal o de protección al ejercicio de la profesión. La mayor parte de las historias publicadas en los mismos demuestran seriedad, balance en el uso de fuentes, un alto sentido ético y un profundo respeto por las realidades, en plural, de nuestro país. También reconocemos que hay historias que requieren de mayor investigación y rigor informativo. Su existencia, la de sus lectores y la de los cientos de profesionales agrupados alrededor de los mismos debería iniciar un debate público incluyente en la sociedad sobre la estructura de propiedad de los órganos de prensa. Este debate podría dar lugar a una ley de medios de comunicación donde se considere, al menos, la propiedad cooperativa además de la estatal, entre otras formas de propiedad social y pública sobre los mismos.

Entendemos que el carácter público de la prensa en Cuba no queda garantizado solo por la titularidad gubernamental de los medios de comunicación. No es posible contar la verdad de Cuba desde una sola versión, o desde versiones unánimes, que equivaldrían a una sola. No cuando existen tantas versiones que divergen. Para que la verdad de Cuba sea la verdad de Cuba, la confluencia de las verdades de todos, tendría que ser una construcción colectiva donde participaran voces diversas con iguales derechos y deberes.

La Constitución de la República de Cuba, en su artículo 53, reconoce a los ciudadanos “libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”. Y en la oración consecutiva precisa que “los medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad”. No obstante, con la forma en que ha sido implementada esa lógica no se ha logrado ni un ejercicio pleno de las libertades de prensa y palabra, ni se ha asegurado el uso exclusivo de los medios al servicio del pueblo, ni se ha evitado exorcizar el demonio que inspiró la prohibición de medios privados: el monopolio. Lo que sí se ha logrado, paradójicamente, es una nueva monopolización de la información, de los discursos periodísticos y de las verdades.

Los canales de televisión, las emisoras de radio, las publicaciones impresas, las editoriales, cambiaron de dueño pero no se socializaron. Socializar no es estatalizar. No existen monopolios buenos y malos. Toda monopolización, la realice el Estado, una persona o una corporación, acaba coartando las libertades. Socializar supone regular el poder para que, precisamente, no sea centralizado ni concentrado en una zona de lo social, porque genera en otros desposesiones de poder. Hacer un “socialismo a lo cubano”, adecuado a nuestras circunstancias, no constituye una licencia para violar principios inseparables del socialismo. No se funda una sociedad socialista reproduciendo estructuras de dominación.

No es la primera vez que acudimos a trabajar en zonas afectadas por desastres naturales. Menos de tres días después de la tromba marina que dañó Playa del Caimito visitamos esta zona sin solicitar ningún permiso. Tanto los ciudadanos como las autoridades cooperaron con nosotros en las entrevistas. Seis meses después de las lluvias del 29 de abril de 2015, investigamos las principales zonas afectadas. Tres años después de Sandy, regresamos a Santiago de Cuba.

Periodismo de Barrio publica reportajes e investigaciones que intentan profundizar en las realidades que abordamos. Los medios estatales cubanos e instituciones como la Defensa Civil y el Instituto de Meteorología han realizado siempre una cobertura extensa antes, durante y después de fenómenos meteorológicos extremos. Pero el ciclo de las noticias es rápido y, a menudo, los damnificados salen de las cabeceras de los periódicos pasadas unas semanas o unos meses de ocurrido el desastre natural. Otras realidades ocupan las agendas de nuestros diarios. Pero, incluso si esas otras realidades no ocuparan las agendas de nuestros diarios, las necesidades informativas de la ciudadanía no quedan agotadas por la cobertura del desastre ante la extensión en el tiempo de sus consecuencias. Tampoco Periodismo de Barrio las puede agotar.

Es deber de nuestro medio realizar el seguimiento del proceso de recuperación, que usualmente tarda años. Es deber de nuestro medio acompañar a los más vulnerables. Es deber de nuestro medio fiscalizar que la Revolución, efectivamente, no deje a nadie abandonado. A menudo, esta frase se usa justo tras el paso del huracán y luego es olvidada por algunos funcionarios públicos encargados de convertirla en panes y tejas; tal como ocurrió con los colchones de los damnificados del municipio Diez de Octubre en abril de 2015. Esta fiscalización no debe ser entendida como amenaza, sino como parte de nuestro derecho a tener bajo escrutinio público a nuestros representantes.

Sabemos que Baracoa, Imías y Maisí son hoy zonas de desastre y conocemos los peligros inmediatos derivados: epidemias, escasez de agua y alimentos, falta de electricidad, entre otros. Nuestra intención no fue, en ningún caso, entorpecer el trabajo de la Defensa Civil ni del gobierno local sino contribuir a enfrentar lo ocurrido desde nuestras posibilidades profesionales. Cada minuto que pasamos en Baracoa, Imías y Maisí, cada casa afectada que visitamos se convirtió en una reunión de vecinos. “Los periodistas llegaron”, decían unos a otros y lo que comenzaba siendo la entrevista de una embarazada evacuada terminaba convirtiéndose en una reunión de quince, veinte personas que narraban sus experiencias. A nadie engañamos. Ante todos nos presentamos como miembros de Periodismo de Barrio y explicamos el objeto social del medio. Aun así, cuando nos íbamos, nos bendecían. Y cuando decían “que Dios te bendiga”, estaban bendiciendo nuestras plumas y nuestros oídos, con capacidad para servir de altavoz a sus realidades.

Quien conoce al pueblo cubano sabe de su dignidad. Cada entrevistado sufría sus pérdidas materiales, pero celebraba haber conservado su vida. Los presidentes de Consejos Populares y delegados llevaban días sin dormir para contabilizar los daños ocasionados por el huracán. Familias con techo prestaban sus viviendas a familias sin techo. Y todavía quedaban lugares incomunicados.

A Baracoa llegamos con preguntas: ¿cómo se está distribuyendo la ayuda humanitaria?, ¿cómo se realiza la asistencia a los damnificados con materiales de la construcción, alimentación, ropa, etcétera?, ¿cuáles fueron las medidas que se tomaron para proteger a los refugiados haitianos?, ¿cuáles son las condiciones en que quedaron las comunidades costeras y qué medidas se tomarán para relocalizarlas?, ¿cuáles fueron los principales daños a la agricultura, la vivienda?, ¿cómo se organizaron los centros de evacuación?, ¿cuál fue el papel de los radioaficionados para mantener comunicadas a las zonas que estaban incomunicadas?, etcétera.

La cifra de damnificados no es baja. Sí lo es la cifra de medios de comunicación que se encuentra cubriendo la zona. Estamos hablando de cientos de poblados, remotos algunos, incomunicados otros, inaccesibles, de miles de personas que necesitan ser escuchadas. Durante nuestra detención en el Comité Municipal del Partido Comunista de Maisí, una funcionaria señaló una nota publicada en el periódico Venceremos para probar su punto de vista: había cobertura periodística en el lugar.

Casi 600 agencias de prensa y medios extranjeros se acreditaron para la cobertura de la visita del presidente estadounidense Barack Obama a La Habana. El diario Granma, en un artículo publicado el pasado 14 de octubre, apenas puede citar menos de diez agencias extranjeras trabajando en Guantánamo además de los medios de esta provincia. En las más de 45 entrevistas que realizamos durante las doce horas que pudimos trabajar, ningún damnificado había sido visitado por otro medio de comunicación. Éramos los primeros en llegar a ellos. Éramos los únicos. Los diarios estatales (especialmente los medios de Guantánamo) y los medios extranjeros habrían llegado a otros, pero Baracoa, Maisí e Imías son hoy un hervidero de gente que necesita contar sus historias. Los periodistas guantanameros, vale destacar, han seguido trabajando y visitando barrios incomunicados a los que cuesta días llegar sin detenerse a pensar en las pérdidas materiales propias.

Quienes hoy cuestionan los mecanismos de financiamiento de Periodismo de Barrio olvidan oportunamente que hacer periodismo cuesta. En el caso de los medios estatales, el Estado subvenciona el costo de los medios de producción fundamentales. Esto no significa que sean gratis. No fue gratis el helicóptero empleado para sobrevolar las zonas incomunicadas, no son gratis las horas de acceso a Internet que se garantizan en las casas y centros de trabajo de periodistas estatales, las computadoras, los carros, el combustible que emplean los carros, las cámaras fotográficas, la electricidad y los grupos electrógenos usados para mantener emisoras de radio al aire después de cortes eléctricos. No son gratis las oficinas, las sillas, las mesas, los teléfonos fijos y celulares.

El Estado, durante más de 50 años, ha evitado a los periodistas pensar en la dimensión económica de la actividad que realizan mediante el financiamiento de sus medios de producción. Sin esta subvención, se verían imposibilitados de existir. Este financiamiento impone obligaciones correlativas, pues es provisto por la ciudadanía y, como tal, es público, por lo cual los medios estatales tienen como deber responder a las necesidades múltiples de ese público. Ahora y siempre, el deber de transparencia y rendición de cuentas sobre el uso de estos recursos debería ser una práctica habitual.

Los medios que carecemos del apoyo económico del Estado debemos buscar otras formas de gestión económica. Algunos acuden a la publicidad, al pago por contenido o el pago por servicios, a convenios de colaboración con otros medios u organizaciones no gubernamentales y a los financiamientos colectivos. El crowdfunding es un método empleado desde hace varios años por los usuarios de Internet para financiar proyectos individuales y colectivos. Mediante el mismo, los lectores tienen la libertad de decidir si quieren colaborar o no. Además, es un método que permite saber el monto donado y la identidad de cada usuario. El sueño de cualquier medio de comunicación es ser financiado exclusivamente por sus lectores. En nuestro caso, empleamos el servicio online PayPal, inaccesible en Cuba debido al bloqueo de Estados Unidos hacia la Isla. Consideramos que es una política arbitraria, injusta, que intenta asfixiar económicamente al pueblo cubano y, por tal motivo, seguiremos buscando maneras de que no afecte el trabajo de nuestro medio. Confiamos en los lectores y funcionó. En menos de 48 horas recaudamos el dinero necesario para ir a Guantánamo.

Hay bloqueo económico y financiero de Estados Unidos para las empresas estatales cubanas y para Periodismo de Barrio. No hay excepciones. No hay mano blanda. Y tanto las empresas estatales cubanas como Periodismo de Barrio han aprendido a burlarlo. La estrategia de Periodismo de Barrio para usar PayPal es sencilla: usamos la cuenta de una colaboradora y amiga residente en otro país y luego enviamos el dinero hacia Cuba empleando una agencia legal de envío de remesas.

Hemos recibido numerosas críticas y sugerencias sobre el dinero recaudado para realizar la cobertura. La mayoría de ellas procedentes de lectores, bien argumentadas y con la clara intención de mejorar el ejercicio periodístico de Periodismo de Barrio. No haremos oídos sordos a las mismas. Consideramos que el papel de la prensa en la reconstrucción también pasa por establecer alianzas con otros medios de comunicación, identificar proyectos organizados en los lugares afectados que necesiten ayuda y que puedan redistribuirla, tales como los gobiernos locales o la Cruz Roja. Cubrir un desastre natural, nos han señalado nuestros lectores, trasciende el ejercicio periodístico mismo. Es por ello que valoramos, en futuros trabajos, la posibilidad de hacer resúmenes ejecutivos con las necesidades y las formas de acceder y distribuir las ayudas que sean relevantes tanto para los gobiernos locales como para las organizaciones no gubernamentales y así contribuir con quienes laboran en las zonas de desastre. Informar, en estos casos, no es el único deber.

Condenamos la detención arbitraria de periodistas en cualquier lugar del mundo. Y también la condenamos en Cuba. Al hacerlo, los órganos de la Seguridad del Estado no solo limitan nuestro derecho de expresión y prensa garantizado por la Constitución, sino también la libertad de palabra de cada uno de los individuos que elige hablar con un medio de comunicación.

El 11 de octubre no solo se silenció a Periodismo de Barrio, se silenciaron también todas las comunidades y personas que querían hablar con nuestros periodistas. El 11 de octubre, las autoridades cubanas intentaron definir quiénes son los que tienen derecho a contar las historias de nuestro país. Porque creemos que ese derecho atañe a la ciudadanía cubana completa, porque esas historias necesitan ser contadas, regresaremos a Baracoa, Imías y Maisí una vez termine el estado de emergencia.

44 Comments

  1. Amador

    16 octubre, 2016 at 10:29 pm

    Mis respetos por su trabajo. Los que los acusan de reír en una foto en medio de una desgracia son los mismos que de haber vivido en la colonia hubieran aprobado el fusilamiento de los 8 estudiantes de medicina

  2. Juan Carlos

    16 octubre, 2016 at 11:02 pm

    Lamentablemente así funcionan las cosas en la Cuba de hoy. Pero presiento que estas cosas están cambiando o lo tendrán que hacer pronto, es insostenible la avalancha de información que le viene arriba al país. Estoy seguro que mañana ustedes serán la prensa de referencia de Cuba y espero que sepan perdonar a los oportunistas de siempre que les difaman.

  3. Eva

    17 octubre, 2016 at 1:53 am

    Felicitaciones a los que redactaron esta nota esclarecedora y valiente por añaduría
    Felicidades por la labor que realizan, necesaria, y estimulante,animadora por los aires de juventud que la resume.
    Les dejo un fragmento de unas de las notas que he compartido en mi muro de facebook

    JOSÉ MARTÍ Y LA EDUCACIÓN DEL CIUDADANO PARA EL EJERCICIO RESPONSABLE DE SUS DERECHOS EN LA REPÚBLICA
    Jesús Armando Martínez Gómez (CV)
    jesusarmando@suss.co.cu
    jesusamg@fcm.ssp.sld.cu

    …Martí confirió gran importancia a la formación altruista del ciudadano, para lo la cual consideraba necesario que el individuo tuviera siempre presente al otro en las decisiones y acciones personales, pues, según él, todo hombre verdaderamente moral debe practicar la solidaridad. “No se tiene derecho al aislamiento, se tiene el deber de ser útil”, sentenciaba, porque consideró la indiferencia ante el mal ajeno como una manifestación grave de inmoralidad y una falta a la justicia que nos convoca al cumplimiento del deber, considerado por él algo sagrado a lo que no se podía faltar. Estimaba que el hombre justo era el que exigía el respeto a sus derechos porque también estaba dispuesto a respetar los de los demás. Fue conciente de que si no se respetaban los derechos individuales se privaba a los hombres de su condición de sujetos, y con ello la creatividad y los protagonismos esperados se verían siempre condenados ante el imperativo del acatamiento del Derecho objetivo dictado por la clase o grupo en el poder. Un hombre sin derechos es prácticamente un objeto o, más preciso, un esclavo, por ello Martí insistía en que también se faltaba a la justicia si después de conquistada la independencia, los gobernantes no ofrecían oportunidades iguales a todos en la república. “Amamos a la libertad-escribe-, porque en ella vemos la verdad. Moriremos por la libertad verdadera; no por la libertad que sirve de pretexto para mantener a unos hombres en el goce excesivo, y a otros en el dolor innecesario. Se morirá por la república después, si es preciso, como se morirá por la independencia primero” . Y no pudo ser más enfático apenas un año antes de caer heroicamente en combate: “El respeto a la libertad y al pensamiento ajenos, aun del ente más infeliz, es mi fanatismo: si muero o me matan, será por eso” .

    Que la verdad sea la ruta siempre, y nunca les falte humildad y gratitud
    Gracias

  4. joan miquel

    17 octubre, 2016 at 4:03 am

    Impresionante editorial!

  5. Silvia

    17 octubre, 2016 at 8:44 am

    Mis respetos a PB, un editorial, así con todas sus letras. Me duele lo que ha pasado, sobre todo porque deja ver cómo aquellos que dicen ser la vanguardia del periodismo en Cuba se han levantado con discursos retrógrados ante esta situación. Oportunismo me parece a mi. No hay excusas, hay que trabajar así que regresen, que sus lectores estarán esperando.

    • Edel

      17 octubre, 2016 at 1:36 pm

      Vertical, Silvia, comparto tu opinión.

  6. Gladys Cañizares

    17 octubre, 2016 at 9:21 am

    Felicito su labor periodística y comprendo que la situación en Cuba no les permita ejercer como en otros países. Sin embargo, para que logren sus objetivos, deben evitar recibir apoyo monetario y difundir sus reportes por medio de TV Martí y Cubanet, porque son entidades financiadas por el gobierno de EEUU y apoyan el bloqueo económico contra Cuba.

    • Edel

      17 octubre, 2016 at 1:35 pm

      Gladys, cuando usted edita y publica información en internet cualquier medio puede utilizarla y difundirla. Mientras más se difunda, más exitoso el trabajo.Los fondos y las contribuciones son necesarias, indispensables, así pueden ir adelante este tipo de proyectos que entusiasma a mucha gente porque se ven reflejados allí y pueden acceder a una mirada fresca sobre la realidad cubana, que tiene tantos y tantos colores. Para aceptar fondos, eso sí, todos debemos siempre comprobar su procedencia legal y ética para luego determinar si esos fondos son bienvenidos o no. Creo que algunos se asustan con estos nuevos surgimientos de nuevos emprendedores y no aceptan que tengan independencia del gobierno, y creo que costará tiempo que sean aceptados. Han sido muchos años viviendo con el horizonte indefinido , viviendo un único sistema de medios de difusión, claro que costará tiempo y sudor para que estos jóvenes puedan trabajar libremente.

  7. chacho

    17 octubre, 2016 at 9:57 am

    Pensé que esto iba del ciclón.

  8. cristi

    17 octubre, 2016 at 10:11 am

    Lo único que hacen en 25 cuartillas de trabajo aquí es llorar. Los medios, independientes o no, deben estar acreditados en cualquier lugar. Ustedes no pertenecen a nada, y tampoco son un blog, de serlo, tampoco es labor suya asistir a cosas como estas. Y toda la historia de todo lo que han cubierto, solo demuestra que fueron a cosas sin estar acreditados también. Dudo, Elaine, que con lo vieja que eres en esto ya no lo sepas. No lloren más y trabajen, qué sucedió con Guantánamo por fin?

    • Carlos

      17 octubre, 2016 at 12:30 pm

      Yo no leí llanto, yo leí una explicación con el rigor que no mostró ninguno de los que acusó a PdB… ¿Quién es usted para definir las competencias de un blog? Y no venga a exigirles que trabajen, que en año y pico han hecho el periodismo de catástrofe que no hacen los “acreditados”.

      • Alberto Junior Hernandez Morales

        19 octubre, 2016 at 10:01 am

        lo q usted dijo, ni una coma sobre ni una palabra falta

    • Edel

      17 octubre, 2016 at 1:19 pm

      Ellos no lloran, ellos están proponiendo un modelo de periodismo cuyo funcionamiento no sea supeditado a fondos estatales (léase fondos públicos) y que no debería ser atacado de esta forma. Por suerte, más allá de una detención, PdB va ganando lectores. No es fácil de lograr lo que ellos quieren, hoy y por hoy existen pocos ejemplos de este periodismo que sobrevive. Sabe usted por qué? Porque por lo general no dejan comprar, no aceptan presiones ni manipulaciones. Y ya le digo, no lloran. O acaso no ve usted el titular? Están preguntando quiénes tienen derecho a contar Cuba? Sabe usted la respuesta? Todos,señor, todos!

    • Armando

      17 octubre, 2016 at 1:21 pm

      Cristi:

      Tal vez estés convencido(a) de la validez de tu comentario, aunque lo encuentro lamentable. Sabes bien que no les permitirían acreditarse. Estoy seguro de que un día no muy lejano, cuando se escriba la historia del periodismo cubano, la actividad de Elaine y sus colaboradores en Periodismo de Barrio será referencia obligatoria de profesionalismo a toda prueba y de principios éticos y morales. ¿Dónde quedará entonces tu desagradable nota y las de otros que piensan como tú? Lo dejo a la imaginación de los lectores.

  9. Roxana

    17 octubre, 2016 at 10:33 am

    Amiga, yo lamentablemente, al contrario de los demás comentarios, no puedo felicitarla. Me parece valiente el editorial, si, pero tu defensa no debe ser la ofensiva a otros porque si no estás haciendo lo mismo que criticas. En estos momentos no solo está vigente el estado de emergencia, están activados los consejos de defensa y en zona de defensa, las leyes son otras. Buenas o malas, las aprobemos o no, así son las cosas…
    Por otra parte no me parece que debes mezclar tantos temas para demostrar tu inocencia, porque inocentes no son. Cuando se va contra la corriente, hay que ir con argumentos sólidos más allá del periodismo de nuestra percepción, hay que demostrar con hechos y cifras, que además son públicas.
    No veo mal que como periodistas trabajen al margen de los medios oficiales, pero entonces cada vez que choquen no pueden llorar, sino asumir con valentía las consecuencias. Es tiempo, me parece, de dejar de llorar por la detención (no arresto, si se trata de gramática), y levantarse que los golpes son para crecer.

    • Edel

      17 octubre, 2016 at 1:08 pm

      Interesantes argumentos los suyos. Usted considera que PdB va contra la corriente y por tanto sus integrantes deben acostumbrarse a pasar por situaciones de este tipo. A qué corriente se refiere usted? Usted practica una democracia muy estrecha, me disculpa. No sabe usted que existen corrientes y contracorrientes y que con la fuerza de ambas los pueblos mejoran, crecen. Por cierto, usted manifiesta que “inocentes no son”, de modo que yo le preguntaría si usted fuera fiscal qué cargos impondría?

    • Alberto Junior Hernandez Morales

      19 octubre, 2016 at 10:09 am

      Como q es tiempo de dejar de llorar, si esta es el unico articulo q sacan sobre el tema, q usted quiere, q no cuenten su versión? Q si la defensa es a la ofensiva???? la defensa es la defensa del derecho de Periodismo de Barrio a existir. Usted sabe perfectamente que el motivo por el que los detuvieron es el deseo empecinado del gobierno de ser la unica voz de la informacion de este pais, de no ser asi acto seguido se hubiesen hecho lo trámites pertinentes para que periodismo de barrio fuera acreditado

  10. Salvador V. Guerra

    17 octubre, 2016 at 11:11 am

    Respeto me inspiran, su labor es muy necesaria frente a un periodismo siempre cómplice. El editorial lo encontré en las redes sociales, y de seguro lo difundo. Muchas gracias.

  11. Gustavo

    17 octubre, 2016 at 11:58 am

    Excelente exposición de motivos. La Esencia es… ¿quien se arroga el derecho en exclusiva de contar tantas verdades y sus perspectivas?… En el “Estado de cosas” de la Cuba actual el “Estado Real” solo le interesa contar su “verdad”… y evitar las otras perspectivas de contarla, expresarla la que no tiene dueños ni herederos,solo necesidad de ser advertida. Esta ahi para dejarse interpretar, contada sin una exclusiva polaridad, la hasta ahora conocida, …la de siempre. El estado cubano teme naufragar en esa realidad. Barco y Timonel han perdido el rumbo, quizá a su pesar… pero detestan entregar el testigo. El que renueva, da versatilidad y pone otros matices, comparte y no secuestra la opinion. El miedo es un sentimiento oscurantista,pero real. Valientes con objetividad faltan. Periodismo de Barrio supera con creces la mala intención de Matthew y de otros males no climatológicos. ¡¡Felicidades y Gracias!!

  12. J, Senior

    17 octubre, 2016 at 12:29 pm

    No se hagan cargos de conciencia o culpabilidad, ellos encontraran cualquier excusa para hacer lo que hacen, eso escapa a su control, por mi parte 100% de acuerdo con uds.

  13. Edel

    17 octubre, 2016 at 12:43 pm

    Qué orgullo para Cuba contar con jóvenes tan emprendedores y dispuestos a expresar de frente sus ideas y sus intenciones. Qué útil vendría una disculpa hacia ustedes por parte de quienes coartaron sus planes en Guantánamo. Si no llega, no importa, lo importante es que están bien, no sufrieron maltrato físico y conservaron el material de trabajo. A cerrar capítulo y seguir que no se acabó el mundo. Reactivar las vacunas antes de viajar de nuevo, por favor. Y gracias por la madurez y calma demostradas. Suerte en sus proyectos.

  14. Fabian

    17 octubre, 2016 at 1:20 pm

    Gracias por la valentía. Gracias por la responsabilidad con que encauzan esa valentía. Gracias por el rigor con que respaldan esa responsabilidad. Gracias porque necesitamos de su periodismo.

  15. Ada

    17 octubre, 2016 at 2:30 pm

    Mis respetos, Elaine y equipo de PDB… Todo está dicho, fuerte y claro.

  16. cheo

    17 octubre, 2016 at 3:17 pm

    Fue un lamentable hecho, pero creo que se pusieron de mala suerte, en esos días estaba todo ese lio de las conversaciones de los DDHH con los americanos, las nuevas medidas anunciadas por obama. La seguridad del estado me imagino en esos dias se le ponen los pelos de punta y “no creen en nadie”. Esa es una realidad que hay que aceptarla o no, cada quien tiene su opinión, por mi parte con el tiempo me he dado cuenta que es mucha la hostilidad que recibe el gobierno de cuba, hay genete poderosa siempre tratanto de subvertir cuba, y entonces en momentos como esos pagan justos por pecadores. Sigo pensando que hasta que cuba deje de estar bajo asedio por una potencia extrangera será muy difícil tener una mejor calidad de vida (y expresión) en nuestro país. Antes yo pensaba que precisamente para resistir ese asedio hay que contar con todos, hay que ser transparentes, pero tambien tengo mis dudas, quizás eso seria ser demasiado idealista e ingenuo.

  17. cheo

    17 octubre, 2016 at 3:24 pm

    Otra cosa que me faltó por decir, es que no se dejen segar por el rencor. En el articulo no vi rasgos de rencor, pero igual queria mencionarlo. A cuba también la divide el rencor. Como decia alguien en un comentario más arriba. Sigan trabajando, sigan siendo profesionales, no pierdan el camino. el estado no cuenta con los recursos para un mejor periodismo, para mejores salarios, ni de otras muchas profesiones, por eso es que soluciones alternativas son las que necesitamos, pero el periodismo es algo muy delicado, por lo mismo que comentaba, esta radio marti, tv marti y otros medios siempre dispuestos a corromper y a sacar cualquier oportunidad. Me gustaria que ustedes no pierdan el camino, aunque debe ser bien difícil, es un camino lleno de frustraciones y hasta peligros.

  18. lucas

    17 octubre, 2016 at 4:26 pm

    Gracias a Periodismo de Barrio:

    (poema de MARIA OSTIZ -ESPAÑA-)
    Con una frase no se gana un pueblo
    ni con un disfrazarse de poeta,
    a un pueblo hay que ganarlo con respeto,
    un pueblo es algo más que una maleta
    perdida en la estación del tiempo,
    esperando sin dueño a que amanezca.

    Con una frase no se gana un pueblo
    ni con una palmada en su paisaje
    ni con un aprender de su lenguaje
    ni con una canción que impregne el odio
    y que llene tu negocio, y que llene tu negocio.

    Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es
    abrir una ventana en la mañana y respirar
    la sonrisa del aire en cada esquina
    y trabajar y trabajar,
    uniendo a vida, vida…
    el ladrillo en la esperanza,
    mirando al frente y sin volver la espalda.
    Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es
    abrir una ventana en la mañana y respirar
    la sonrisa del aire en cada esquina
    y trabajar y trabajar,
    uniendo a vida, vida…
    un ladrillo en la esperanza,
    mirando al frente y sin volver la espalda.

    Con una frase no se gana un pueblo
    ni con un disfrazarse de poeta,
    a un pueblo hay que ganarlo frente a frente,
    respetando las canas de su tierra,
    que los retoños medren al cobijo del sol
    esperando sin miedo a que amanezca.

    Un pueblo es, un pueblo es, un pueblo es
    abrir una ventana en la mañana y respirar
    la sonrisa del aire en cada esquina
    y trabajar y trabajar,
    uniendo a vida, vida…
    un ladrillo en la esperanza,
    mirando al frente y sin volver la espalda.

  19. Carlos Yllobre

    18 octubre, 2016 at 4:53 am

    Elaine, Martín Niemoller, un pastor luterano alemán dijo en relación a la represión llevada por los nazis:«Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
    guardé silencio,
    porque yo no era comunista.
    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
    guardé silencio,
    porque yo no era socialdemócrata.
    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
    no protesté,
    porque yo no era sindicalista.
    Cuando vinieron a por los judíos,
    no pronuncié palabra,
    porque yo no era judío.
    Cuando finalmente vinieron a por mí,
    no había nadie más que pudiera protestar.»
    Ahora te das cuenta de que el gobierno al cual representaste es una DICTADURA y no precisamente del proletariado.

  20. EL BOBO DE LA YUCA

    18 octubre, 2016 at 7:27 am

    la gente debe temerle a Machado Ventura. Es el mensajero del trabajo forzado y sin ofrecer la más mínima solución a los problemas vivenciales para la supervivencia diaria, no importa en qué condiciones se queda una región luego de quedar devastada por algún meteoro u otro desastre. El tipo es monstruosamente indiferente a que la gente a la que les exige producción recuperada, ya sean camarones o café, no tengan agua potable para beber, no coman o no tengan donde dormir secos por días. Él llega a exigir producción. Es el tipo que siempre lo hace, y si acaso, también exige fe en la Revolución. En ninguna parte del mundo normal, cuando ocurre algo parecido, se aparece alguien exigiendo recuperar la producción y tener fe en algo tan gaseoso para el deber y la responsabilidad como es la dichosa R . A gente como él ese comportamiento se les vuelve tan natural en su despotismo que ya se convierten en individuos inmunes al sufrimiento de la población.

  21. yosbani

    18 octubre, 2016 at 11:35 am

    Creen que pudieran hacer una lista de los poblados afectados y publicar en una tabla las cifras de cada elemento que necesiten e ir actualizándola? Pueden hacer encuestas semanales por teléfono, llamando a los números registrados en Baracoa? Dejaron crédito en el celular de algunos habitantes responsables que pudieran enviarles msgs de texto en caso de necesidades o problemas nuevos no previstos? Suerte y ánimo, hay que trabajar mucho para restablecer todo.

  22. Edda Velazco

    18 octubre, 2016 at 1:03 pm

    Conocí de ustedes cuando le hicieron un reportaje a mi actual pareja Reinaldo Suarez de rescate y salvamento, en aquella ocasión me inspiraron respeto y admiración por el trabajo que hacen aunque sentí un poco denso sus reportajes algo largos para mi gusto. En este caso pienso que es frustrante ver el esfuerzo de uno tirado por el caño, y aunque me pongo en su lugar se que ni siquiera tengo idea de los sentimientos diversos que experimentan o experimentaron con este echo. Su labor es nueva, diferente y muy loable y eso, asusta. Lo que quiero hacerles llegar es que no se amilanen, que continúen su trabajo, que no es fácil llegar a la meta y lograr los objetivos que uno se propone, no creo que sea llanto como alguien dijo antes. Continúen realizando su trabajo y tengan fe en el futuro y de esta fatídica experiencia obtengan las cosas positivas, ese rayito de esperanza que hicieron llegar a los damnificados que visitaron cuando nadie lo había echo antes, vean el lado bueno, lo positivo y sigan adelante. Son periodistas no es así y cubanos.

  23. Atilio Jorge

    18 octubre, 2016 at 1:49 pm

    Toda esta historia alrededor del derecho a ejercer algo tan elemental es tan increíble que se vuelve vergonzosa, humillante.

  24. Fernandez-gras

    18 octubre, 2016 at 2:27 pm

    excelente escrito. Sin embargo, defiero de este articulo cuandoS se escribe o habla del “BLOQUEO” . Palabras usada por el gobierno marxista-leninsta de Cuba. Existe un embargo y nada que ver con un “BLOQUEO’ El embargo es economico. Los Estados Unidos de America no bloquea la isla de Cuba. Cuba puede comercial libremente con cualquier pais del planeta. Los Estados Unidos de America le ha vendido a Cuba comestible, etc, etc. Sin embargo, tiene que pagar al contado (cash). NO CREDITO. (NOT CREDIT). lOS ÑANGARAS son mala paga.Les deben a las 11,000 virgenes y despues le estan pidiendo a esos paise que le debe dinero, que le perdone las deudas. Los gringos le han dicho a los comunistas como decian los chinos en Cuba en la tintoreria. “”NO TICKET, NOT LAUDRY”

    • Igakki

      22 octubre, 2016 at 4:39 pm

      Vaya, que en estos foros no falta jamás un fascistoide que además de desconocer lo que significa bloqueo y su diferencia con embargo, quiere hacer ver que Cuba puede comerciar libremente con todo el mundo con la moneda internacional más difundida, el dolar americano y en fin… termino ya porque ahora recordé una vieja frase “no arrojéis margaritas a los cerdos”

  25. Jesús Arencibia Lorenzo

    18 octubre, 2016 at 5:20 pm

    Elaine, Mónica, Julio y demás amigos de PB. Un abrazo fuerte a ustedes. Magnífica respuesta a lo que nunca debió suceder. Se les admira. Jesús

  26. Alioth

    18 octubre, 2016 at 5:21 pm

    Yo quisiera ver que va a escribir Randy Alonso ahora??? Porque le aclararon bien todo el aspecto de la recaudacion de dinero por PayPal. Ay mi paisito y su famosa libertad de expresión!!! Felicitaciones a PB

  27. Noel Alvarez

    18 octubre, 2016 at 6:35 pm

    El camino más largo es quedarse parado, gracias a ustedes por dar el primer paso.

    • Jeovany Jimenez Vega

      20 octubre, 2016 at 10:52 pm

      Noel, el suyo ha sido un paso valiente, meritorio y necesario, pero para nada ha sido el primero. Hace años, sino décadas, que hay muchos cubanos asumiendo grandes riesgos haciendo periodismo independiente en una Cuba totalitaria; aunque comprendo tu semántica, no la malinterpreto, créeme. Saludos.

  28. Alberto Junior Hernandez Morales

    19 octubre, 2016 at 10:16 am

    Seria bueno en la medida de lo posible q la proxima vez hagan la colecta incluyendo a los nacionales, no se si esta vez hubo alguna via para eso pero yo hubiera querido aportar mi granito de arena y por paypal no puedo.

  29. Jeovany Jimenez Vega

    20 octubre, 2016 at 10:48 pm

    Periodismo de Barrio ha elegido un prefil muy claro: cubrir las historias del pueblo en lugares dañados por desastres naturales. Es bueno que así sea, porque sin dudas es algo necesario, y que de paso evidenciaría frecuentes casos de insensibilidad institucional y/o gubernamental, así como desvío de recursos, males que raramente faltan y que siguen a estas situaciones como la sombra al cuerpo. Pero lo que acaban de vivir estos jóvenes en el oriente del país no es más que una consecuencia de este otro megadesastre en que degeneró el gobierno de ambos Castro. Todo este alarde de prepotencia -pues otra cosa no fue- como el resto de los hechos acaecidos durante los últimos meses en el marco de la más reciente ofensiva represiva de la Seguridad de Estado contra la oposición pacífica, ha sido para dejar claro que a pesar del acercamiento con EE.UU. nada va a cambiar en el modo en que ese poder se proyecta hacia nuestro pueblo. Estos jóvenes se han dado de bruces contra una cruda realidad, que deben terminar por aceptar sin medias tintas: vivimos bajo una dictadura, bajo un régimen dictatorial absolutista, un estado policial, donde ninguno de nosotros tiene garantizados sus derechos cívicos. Se tiene que ser frontal contra este sistema porque el sistema es frontal contra nuestros derechos, así de simple. Les deseo mucha suerte con su proyecto, sinceramente, y nunca olviden esa máxima tan sabia: el único modo de conquistar un derecho es ejerciéndolo.
    PD: Aquí le dejo a Elaine algo que me inspiró un post suyo hace 5 años, allá por el 2011, por si no lo leyó nunca. Saludos.
    https://ciudadanocerocuba.wordpress.com/2011/05/30/cubanos-y-punto/

  30. Luis Alberto

    21 octubre, 2016 at 9:52 am

    Concuerdo con varios comentarios publicados en el sitio, si bien las intenciones pudieran ser “buenas o legítimas”, carecen de ingenuidad. En el súper editorial, se analizan o se enuncian varios artículos constitucionales de forma descontextualizada y se pierde, en mi humilde opinión, el verdadero sentido del trabajo periodístico. Sería interesante conocer de manera oficial cuáles son las regulaciones y las atribuciones que tiene el Presidente del Consejo de Defensa Provincial en caso de catástrofe (adjunto link al sitio oficial de Gobierno), aunque imagino n la práctica deben ser más amplias, dada la complejidad de las tareas y la alta responsabilidad que se depositan en su Persona. Por otra parte, personalmente no creo en conceptos tan abstractos como la libertad de prensa (definición tan maleable en manos de la izquierda, el centro y la derecha) esta discusión puede llevaron extensas cuartillas y demasiado tiempo. Sin pretender excederme, para no competir en metraje, estimo “legítima” la procedencia de sus fondos de financiamiento siempre que se conozca la licitud de los mismos, pero al final estos condicionan, dada la naturaleza de sus donantes, el hipercriticismo de sus comentarios y trabajos. Nada que quien pone el dinero manda. Tendría varias preguntas simples para ustedes: ¿Cuántas familias de las que entrevistaron perdieron un ser querido?, ¿Cuántas fueron abandonadas a su suerte?, ¿en qué momento las vidas o la integridad personal del equipo de PB fue amenazada por la “Seguridad del Estado”? para terminar dos cosas: la primera, visitar los links de medios de prensa extranjera recomendados al final. La segunda: sugerirles realizar una cobertura especial en los Estados fronterizos de México sobre los carteles de la droga y su impacto en las comunidades que operan, o el de las maras en el Salvador, Honduras o Guatemala por solo citar dos ejemplos.
    Favor de visitar estos links:
    http://www.infoamerica.org/libex/muertes/atentados_mx.htm

    Consejos de Defensa Provinciales, Municipales y de zonas de defensa:

    http://www.cubagob.cu/otras_info/minfar/consejos_provinciales.htm

    Víctimas mortales de Matthew:

    http://www.elobservador.com.uy/al-menos-36-muertos-eeuu-el-huracan-matthew-n983626
    http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/06/actualidad/1475746470_475357.html
    http://mundohispanico.com/noticias/sube-a-10-el-numero-de-muertos-por-el-huracan-matthew-en-carolina-del-norte
    https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201610101064000723-ciclon-victimas-mortales/
    http://www.clarin.com/mundo/muertos-Cuba-paso-huracan-Matthew_0_1667233361.html

    PD: Cuenten con mi humilde apoyo monetario para esta cobertura, y aclaro “NO NECESITAN PAYPAL”, estoy en Cuba. Y segundo, ¿quién les dio la autoridad para fiscalizar el trabajo de recuperación en Guantánamo? Esta es una duda personal. Gracias y éxitos.

    • Jeovany Jimenez Vega

      22 octubre, 2016 at 12:39 am

      Luis Alberto: Por el tono ambiguo que utilizas no estoy seguro si me estoy dirigiendo a un cándido lector o a uno de los miles de trolls que se están dando de cabezasos en la UCI a tiempo completo. De tu comentario se pudiera inferir que cuando un gobierno como el cubano realiza la “proeza” de lograr que no haya habido un muerto en uno de estos desastres, recibe con eso también el derecho divino de raptar nuestras libertades. Siguiendo ese razonamiento, como este “santo” gobierno nos garantiza educación y salud pública “gratuitas” tendría también el derecho de decidirlo absolutamente todo por nosotros. Menuda filosofía la suya. Pero a la luz de tus análisis escaparían seguramente que ese sistema de educación es ÚNICO, que le niega a los padres el derecho de elegir qué tipo de educación recibirán sus hijos y que además somete a todo niño cubano a un obligatorio adoctrinamiento. ¿O no es así señor mío? En cuanto a la salud pública mejor ni hablar para no emborronar cuartillas. Cito estos porque son los argumentos más trillados, pero sabes perfectamente bien que al final nada de esto es gratis porque luego ese mismo gobierno inmoral te saquea en las TRD y en cuanto le compras, el mismo gobierno que nos paga 20 dólares mensuales para mantenernos deliberadamente en la pobreza, y encima de todo -y esto nos trae de vuelta al tema actual- nos cobra el precio más alto de todos cuantos se puedan pagar: NUESTRA LIBERTAD!!!, y en ese sentido un ejemplo muy elocuente es el que ahora nos ocupa, pero incluso muchísimos más graves se pueden contar por miles en esta Cuba sometida por los Castro. Estos muchachos no pidieron nada, no implicaban gasto alguno para el Gobierno cubano, y fueron a esos lugares a ejercer su profesión simple y llanamente. Nada justifica esta conducta de las autoridades, que sólo persigue sepultar una verdad evidentísima: la desgarradora pobreza que todavía sufre el pueblo cubano después de casi 60 años de locura castrista. Te propongo algo: deja pasar digamos no 5 meses, sino 5 largos años, y entonces ve tú mismo a esos lugares para compruebes con tus propios ojos cuántos de esos casos que hoy lo perdieron todo fueron realmente solucionados por las autoridades: pongo las partes más intimas de mi cuerpo bajo la gillotina si esos que te preguntas hoy “si quedaron desamparados” -usando un sarcasmo pésimo por cierto- fueron finalmente ayudados. Casos caídos definitivamente en el olvido, dejados a su suerte después de situaciones semejantes se cuentan por miles en Cuba. En cuanto a las maras y la frontera mexicana, son problemas que le conciernen a esos pueblos y gobiernos, que ninguna relación guardan con esto que nos ocupa, y que por lo mismo no vienen al caso cuando se habla de los gravísimos problemas de violación sistemática de derechos humanos en Cuba. No entiendo por qué divagas hacia desastres tan lejanos cuando tienen frente a ti un desastre tan elocuente. Pero en lugar de hacer eso prefieres juzgar las fuentes de financiamiento de PB o te preguntas si es lícito que fiscalicen como prensa la situación operativa sobre el terreno y te respondo: sí, es lícito, y lo será mientras en Cuba no haya una prensa oficial con vergüenza, que no se pliegue a los timbales de los dictadores. Mejor guárdate tu “humilde apoyo monetario” porque seguramente PB sólo acepta dinero éticamente entregado, mejor sigue tu rutina para que te sigan dando tus pellejitos de pollo mensual en la UCI o donde sea que estés publicando tus sonserías. Cuando no se tiene nada inteligente que agregar siempre será mejor optar por el silencio. Apréndete esa…

      • Luis Alberto

        24 octubre, 2016 at 4:19 pm

        Estimado: que pobres razonamientos, creo que deberías hacer uso de tu fraseología y guardar merecido silencio. De hecho no has entendido nada, y para aclararte no pertenezco a banda alguna. Si quieres te explico en detalles, porque de seguro, a parte de tu odio visceral al proyecto cubano, no tienes otra cosa que aportar. En otro momento que tenga tiempo, desmonto uno por uno, tus arcaicos razonamientos.

        PD: con el ejemplo de las Maras pretendí que dinosaurios (como tú por ejemplo) defensores de los derechos humanos y la libertad de expresión tuvieran, de primera mano, estadísticas de la peligrosidad del oficio. A propósito el índice de asesinatos de periodistas en Cuba es “0”. Y dinero lícito, significa que no provenga de narcotráfico, prostitución y de las diversas maneras de blanquear dinero, lo pillas, porque entonces “el fin justificaría los medios”

  31. Igakki

    22 octubre, 2016 at 4:52 pm

    Hay análisis muy interesantes. Nuestro país hace mucho tiempo está necesitado de un ejercicio periodístico más analítico y profundo y me refiero al de sus propios medios. Permitir que los jóvenes periodistas graduados y trabajando en los medios, puedan hacer este ejercicio y nos ahorraríamos entonces caer en la profunda duda: ¿PB es completamente honesto?. Porque una prensa de oposición hace falta, como una oposición política… pero aceptarla ahora mismo sería tan absurdo que equivaldría a dejar los destinos de este país en manos de gente tan ilustre como las Damas de Blanco, los diversos grupos siempre hostiles entre sí y acusándose mutuamente que son del G-2 y ni qué decir que los líderes de Miami con su sempiterno patriotismo de café con leche.
    Por lo pronto, el Estado Cubano deberá repensar su proyección periodística e incluir a los jóvenes.
    Mientras, lean la mayoría de los enunciados que me preceden: la inmensa mayoría con una rabiosa condena al Gobierno de Cuba.
    Por eso… me vuelve a rondar la duda: ¿Es acaso es lo que quiere PB?.
    Deseo que no sea eso, pero como ya sabemos, suelen haber deseos que son tormentos.

  32. Carlos Yllobre

    23 octubre, 2016 at 5:32 am

    Elaine, ya han empezado a enfilar sus cañones los “cancerberos” de Iroel Sánchez (La Pupila Insomne) con escrito de un tal Justo Cruz, un “cubano” residente en Alemania, este muy bien “informado”, donde cuestionan la utilización de PAY PAL por Periodismo de Barrio y claro ya la orden a la UCI está dada para que sus troll ataquen.Suerte, esperemos que no estés sola cuando vayan a por ti.

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