El color verde en la palabra Sígueme

La última vez que se vieron las caras, Jorgito regresaba a las siete de la mañana de la guardia en el hospital y Homero iba saliendo. Había pasado la noche despierto, hablando con La Rikiti Gbcoa, y ahora tenía que ir a trabajar. Se vieron en el pasillo. Homero bajó las escaleras. Jorgito abrió la puerta de la casa maquinalmente, encendió la PC, dejó la bata de médico en la cama y se sirvió un vaso grande con café, a tope; abrió el Mozilla, accedió a un directorio llamado Scope, pinchó REDES SOCIALES, y se alegró de que estuviera verde el icono con la palabra Sígueme: el servicio estaba habilitado.

Usuario: Jorge. Contraseña: ******. Llevaba poco más de 12 horas sin conectarse y tenía 6 mensajes, 49 notificaciones, 2 solicitudes de amistad. En Facebook, a veces tenía un nuevo mensaje (Paola Delgado se ha unido a Messenger), una notificación (Paola Delgado ha añadido una foto), nada trascendente. Tampoco es que se hubiera esforzado por empezar a ser alguien en Facebook, por que sus fotos rompiesen la barrera de los cien likes y su página dijera orgullosamente que 320 personas le seguían. Para eso, tendría que conectarse por lo menos dos horas al día en la wifi del parque, y eso, ya sabemos, le costaría 1 CUC la hora.

En Sígueme, sin embargo, se había armado un perfil admirable en menos de un mes y, aunque ya no podía conectarse con usuarios de toda la ciudad, tenía 143 seguidores, más o menos 60 likes por publicación, un par de amigos nuevos, y todo a cambio del costo de un NanoStation que le permite conectarse a SNET y del aporte que le corresponde pagar como usuario de esta red pública: 1 CUC mensual.

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Captura de pantalla de Sígueme

Captura de pantalla de Sígueme

El comienzo de SNET es sencillo: muchachos de 20 años como promedio, fanáticos de los videojuegos de estrategia de acción en tiempo real, aburridos de unirse todas las noches en la casa de alguien, de pasar cables y cables por el suelo entre una máquina y otra; aburridos, sobre todo, de cargar con las máquinas, empezaron a pasar cables de red entre una casa y otra, por el espacio entre los edificios, por los postes. Empezaron, también, a conectarse por wifi, y pasaron de diez a cientos, a casi todas las PC del barrio.

Fue un proceso sincrónico: en La Lisa, Playa, Vedado, Cerro, Centro Habana…

Luego, con la ciudad interconectada, la red fue organizada de manera piramidal: Subnodo (base: pequeño grupo de usuarios conectados por cables o por Nanos), Nodo (conjunto de subnodos con un jefe común) y Pilar (cúspide: conjunto de nodos agrupados, generalmente, por cercanía geográfica, que cuenta con un grupo de administración general).

En 2013, mientras los usuarios dejaban ir los días cacharreando el recién nacido y popular Dota 2, el Pilar Habana–Este (H.E.), que había sido el último en conectarse, liberó Tribu, una copia primitiva de Facebook que comenzó a expandirse dentro de SNET y que no pretendía ser una red social, sino ser la red social.

Alejandro Pérez, un usuario de Cojímar, la había montado sobre una extensión de Joomla (Joomla Social), un sistema de gestión de contenidos que agiliza el desarrollo de sitios web; la había propuesto a los administradores de H.E. (dijo que había intereses en la red que iban más allá del juego; que los foros –Wifinet y Partagás– eran demasiado estáticos; que hacía falta otro tipo de interacción), y había asumido, él mismo, el manejo de Tribu. Sin embargo, la masividad la llevó al colapso: lentitud en la respuesta del servicio, demasiado consumo de recursos, inestabilidad, errores constantes. Cancaneó online hasta 2014. Feneció. Se perdió la base de datos. Luego Alejandro se fue del país y dejó aquellos flecos de red social en manos de los administradores, que asumieron los reclamos de más de 1 000 usuarios y que, además, prometieron una nueva.

Buscaron un servidor poderoso: Dual Xeon, con 48 gigabytes de RAM. Le llamaron La Montaña.

Buscaron una plataforma: Oxwall, un software para crear redes sociales que se autodescribe como flexible y fácil de usar. Una herramienta básica.

Después de dos semanas de diseño y programación (de madrugada siempre, o en tiempo libre, porque cada uno tenía un trabajo estable, una familia, responsabilidades, y ninguno iba a ganar con esto más que el placer de hacer algo que beneficiara a otros), el 6 de agosto de 2014, Mystic, de Diez de Octubre, y IanPedro & javier_531, de Cojímar, tuvieron lista Sígueme: violeta y verde; ideal para grupos, eventos, enlaces, encuestas; con una máxima: “[Este es] un espacio de interacción social donde puedes conocer nuevos amigos, seguirlos, y compartir junto a ellos tus experiencias”; con un logotipo: un globo de viñeta que enlaza la S (una flecha en la punta de la S) con la G.

Activaron funcionalidades que no había en Tribu: opciones para aumentar la privacidad sobre el contenido compartido, chat, etiquetas múltiples en las publicaciones.

Establecieron reglas: no publicar imágenes con contenido sexual explícito, nudismos, o provenientes de sitios pornográficos; no molestar (trolear) a otros usuarios; no fomentar vicios o dependencias…

En pocos meses, Sígueme superó los 10 000 usuarios. Sirvió de impulso para nuevas redes sociales que permanecen activas en SNET (Súmate, Social Habana, SocialNet, Top Havana) y para otras que tuvieron su boom y, a la larga, colapsaron (MediaNaranja, ILike…).

El 2 de febrero de 2016, con 20 000 perfiles registrados en toda la ciudad, una capacidad en el servidor de hasta 200 usuarios concurrentes (a la par) y cientos de gigabytes compilados en fotos e interacciones, una avería grave en La Montaña sacó a Sígueme de circulación.

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Lo que separa la casa de Jorge de la de Homero es una pared mínima, que ahora tiene un agujero en medio por donde pasa el cable del NanoStation: un artefacto que compraron entre los dos, a través de una página de anuncios clasificados, por 180 CUC, y que ahora cuelga de un clavo en la pared mientras se conecta por wifi con otro que se conecta a otro, a otro, a otro, hasta conformar la red.

Homero, que antes de tener el Nano se conectaba a IMO casi todas las noches desde el parque, y hablaba con los tres o cuatro socios que tiene en Miami, ya ni baja al parque, ni va a casa de Jorge a buscar café. Sale por la mañana, llega al trabajo, hace lo suyo, vuelve, se conecta, duerme (poco y a veces), sale por la mañana…

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Ilustración: Monk

Ilustración: Monk

En diciembre de 2017, hastiados ya de buscar la manera de rearmar La Montaña, Mystic y IanPedro & javier_531 dieron por fin, en gran medida gracias al aporte mensual de los usuarios, con un servidor nuevo, Dual Xeon, pero menos potente, con solo ocho gigabytes de RAM. Le llamaron El Perro.

Además, mejoraron el diseño. Hicieron una página completamente azul y un logo nuevo: dos huellas de pies, una junto a otra. Corrigieron errores de programación y relanzaron Sígueme, ahora con un equipo permanente de moderadores, activos diariamente, entre las ocho y las diez de la noche, con dos misiones: atender reclamos y velar por el cumplimiento estricto de los términos de comportamiento: no plagiar avatares ni firmas de los usuarios, no difamar ni mantener actitudes irrespetuosas hacia personalidades públicas o miembros de la comunidad, no publicar datos personales de otros usuarios sin sus consentimientos…

No hay promoción de negocios. No hay propaganda. Lo más parecido a un evento que se hace notar en Sígueme son encuentros que a veces organizan los usuarios, y que incluyen a los moderadores, en el maleconcito de Cojímar.

Ante el incumplimiento, las medidas oscilan entre una advertencia y la desconexión de SNET por un rango de seis meses o definitivamente.

Sin embargo, a esta evolución de Sígueme, por divergencias dentro de SNET, solo pueden acceder los usuarios de Habana del Este y Guanabacoa (Pilar Habana–Este), Nuevo Vedado y parte de Diez de Octubre y Cerro (Pilar Wifinet), Vedado (Pilar Imperivm) y parte de Playa y de Marianao (Pilar R.O.G.).

A las seis de la tarde del 10 de abril de 2018, desde el perfil de Jorge, había en Sígueme más de 50 páginas creadas y administradas por usuarios: Game of Thrones (453 likes), Serás tú el amor de mi vida (292 likes), Republic of Gamers (253 likes)…

Había 190 grupos: Fashion Fiesta Locura (388 miembros), Fans del Barcelona (335 miembros), Super Chiks (259 miembros), #AldeaReal (211 miembros), Mayco D’Alma (184 miembros)… También, un Grupo de Soporte Técnico que conecta a los usuarios comunes con los moderadores.

Desde el 1ro. de enero hasta el 10 de abril, había 98 934 visitas registradas (516 de ellas, el mismo día 10). Había 4 404 perfiles. Y hojarasca: Yoandry ha compartido la publicación de Kira: “Gracias a todas aquellas personas que han aceptado mi solicitud de amistad, muchas cosas buenas para todos, los quiero amigos”; galerías de fotos de gente en el zoológico, o de tenis, o muchachitas de 14 años en fiestas de la espuma o en la playa, con tangas y de espaldas a la cámara para enseñar la punta soleada de las nalgas; o posts bastante nobles con erratas: “A ese viejo hombre del cual te reíste por tener cicatrizes espantosas, pelio en la guerra por tu país. Publicalo en tu muro si estás en contra del Bullying”.

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La última vez que se vieron las caras, Jorgito regresaba a las siete de la mañana de la guardia en el hospital y Homero iba saliendo.

Al principio, cuando no había SNET, uno iba con frecuencia a la casa del otro, o bajaban por las noches a fumar a los bancos, frente a la escalera del edificio. Ahora, la próxima vez que conversen, cuando el icono verde con la palabra Sígueme esté rojo, porque el servicio está inhabilitado, probablemente se deba a un desperfecto en el servidor.

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